En lugar de caer en la vulgaridad
de otorgarnos un número ordinal,
nos nominamos mutuamente.
Eso añadió cierta ilusión al juego
y gané entre sudores, en la cama deshecha,
el premio que reconoce sin disputa
ser el amante más viejo que has tenido.
SOCIEDAD / LA SEÑORA
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Esta señora con esta buena pinta, con la que irías a tomarte un strudel y
una taza de té en cualquier cafetería de, pongamos por caso, Múnich, es un
l...
Hace 6 días
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