En lugar de caer en la vulgaridad
de otorgarnos un número ordinal,
nos nominamos mutuamente.
Eso añadió cierta ilusión al juego
y gané entre sudores, en la cama deshecha,
el premio que reconoce sin disputa
ser el amante más viejo que has tenido.
SOCIEDAD / CRIMEN SIN CASTIGO
-
Reconozco mi obsesión por el mal y de ahí que ocupe la centralidad de todo
lo que escribo, sea el eje de mi obra narrativa y de buena parte de los
art...
Hace 1 día
No hay comentarios:
Publicar un comentario